jueves, noviembre 05, 2009

Crónicas Bodísticas II: Importadas, mis nalgas

Después de la segunda invitación y/o insistencia para ir a un evento de parte de una tienda de vestidos de novia, decidí ir y buscar accesorios (léase zapatos, tocado, velo, liga... giack).

Antes de ir llamo para preguntar ¿Tienen estacionamiento?, siendo la respuesta: ¿Cuándo es tu boda?, a lo que vuelvo a preguntar... ¿tienen estacionamiento?
La señora vendedora contestó vagamente y yo solo entendí que había 2 cajones propios que siempre estaban llenos cuando había evento, so, decidí no llevar coche. (Y cuando llegué los cajones estaban vacíos).

Entré, tuve que darle las buenas tardes a las vendedoras para que dejaran de comadrear, luego le expliqué a la que se dejó qué era lo que buscaba y me mandó a la vitrina de enfrente.
Después de ver algunas cosas, comencé a preguntar: ¿y esto cuánto cuesta?, ¿y esto para qué sirve?, ¿Y cómo me pongo...? oye, oye... ¡OYEEE! ¡escúchame!
La mujer a mi alcance me contestó con más hueva de la que yo tenía al tomar el metrobús, mientras arreglaba unas madres con plumas y chaquira de una mesa, que al parecer las novias dementes se ponen en el cabello.

¿Ya dije que el lugar estaba completamente vacío?

Decidí ignorar el hecho y sumergirme en un mar de tul: fuí a ver los velos y oh sorpresa, en todos los casos se trata de un semicírculo de tul con listón cosido en las orillas y una peineta de plástico, todo por la fantabulosa cantidad de $1500 pesos.
Y ahi voy de preguntona otra vez: ¿Cuanto cuesta? -mil quinientos pesos... es importado.
¿De verdad? , ¿mil quinientos pesos por un cacho de tul y una peineta de plástico? importadas mis nalgas, pensé.

Además me encontré con otros bonitos accesorios como:
Cojín para que los anillos no se cansen: $500.00
Cuchillo y pala para el pastel: $600.00 (y ni cortan)
Zapato tenis de frankenstein con chaquira y pendejuela: $2,000.00
Zapatilla horrorosa con plumas y brillitos: $3,000.00
Juego de 3 flores de tela amaradas a un pasador con cinta de tela: $1500.00

Y así, otras monerías por el estilo.

Siendo que me veía atendiéndome a mí misma, me dió hueva y terminé yéndome del lugar no sin antes dar un azotón de puerta, al menos para que se dieran cuenta de que ya me había ido... no me estuvieran buscando preocupadas.

Por cierto la tienda se llama Pichelina, si tienen que hacerle a la novia no vayan, es una trampa mortal, yo como soy pobre voy a ir al centro y a las telas Parisina por mi peineta de plástico. He dicho.

Solicito Estilista

Debo decir que admiro a las mujeres que tienen el valor de ir a un salón de belleza y decir: ¨Hazme algo nuevo¨, ¡y ya!, les vale camote si salen lacias, chinas, con el cabello verde o hasta la oreja.

Yo confieso que soy la más marica del universo universal para esas cosas, y no permito que me toque cualquier mono que se nombre a sí mismo estilista, y menos si cobra muy caro y/o saca artefactos extraños para deshacerse del cabello extra como navajas y tijeras dentadas.

Cuando vivía en las Guadalajaras tenía a dos estilistas de confianza: una cobraba 80 pesos y estaba a 1 cuadra de mi casa, y la otra cobraba 100 estando a 10 minutos en coche pero debía hacer cita con ambas 1 semana antes, haciendo honor al mito de que su talento para cortar el cabello es directamente proporcional a su capacidad y derecho de ponerse moños para hacerlo.

Yo me aguantaba porque no había otras personas que pudieran domar mi pelo de estopa y mucho menos respetar mi decisión de ¨Lo quiero igual, dos capas largas hasta abajo y forma a los lados¨ o el ¨despúntame 2 dedos¨.

Cabe mencionar que cuando uno dice -dos dedos-, la mayoría agarra los dos dedos más largos que tenga, los mide parados y les suma 4 centímetros más. Ahora, considerando que a mí el cabello me crece en espiral y tarda 6 años en dar la vuelta y bajar 1 centímetro, puedo decir que bajo esa forma de trabajo el 95% de las veces que he acudido con un extraño a cortarme el cabello he salido casi llorando por haber perdido la mitad de la melena. Ódiolos...

Ya me han recomendado a un par de personas, pero no he superando aún mi miedo a los estilistas y llevaba 4 meses en el D.F. sin cortarme el cabello, la medida desesperda de la semana pasada fue meterme tijera yo solita... y quedó bien (creo), al menos no me corté la yugular.

Dicho todo esto, haré una licitación para encontrar al estilista ideal, los requisitos son:
- Currículum y solicitud indicando dirección y disponibilidad.
- Mención de Tarifas, queda descartado si cobra más de 200 pesos.
- Muestras de trabajos y testimoniales de mujeres con cabello de estopa bien logrado.
- Tolerancia a las mujeres con estilistofobia y resistencia al tinte de cabello.
- Indispensable hacer cortes para cabello rizado, rizadísimo... no se tomarán en cuenta si tienen la manía de alaciarlo, porque yo no lo haré y menos todos los días.

Y ya, nomás.

miércoles, octubre 14, 2009

De mi Gente y la gente

Aquél día en que llamé a mis amigos a despedirme en un café por mi partida de Guadalajareishon supe más o menos quiénes eran las personas que podía considerar como Mi Gente, esas con las que podría contar para los momentos importantes, contando el que viene y para el que muchos tendrían que viajar.

Anoche repasaba la breve lista, me quedé con unas 10 personas y recordé a los demás: Los adquiridos de a uno o dos en diferentes circunstancias de la vida, muy apreciados pero poco vistos, y que hicieron al menos una llamada o enviaron un mensaje; y los que fueron buenos amigos en la universidad pero ahora me hablan una vez al año en alguna reunión y saben qué ha pasado conmigo vía messenger, facebook, twitter o cuanta cosa internetosa haya.

Tal vez sea un patrón mío de hacerme amigos ermitaños, muy huevones o muy ocupados (o es solo que no soy popular :P), acepto mi parte de culpa que dice -tú también desapareces a veces-, lo cierto es que no me queda muy claro si esos dos últimos grupos estarían conmigo en caso de ser solicitados y la neta del asunto es que temo mucho respuestas de hueva tipo "estás rete-lejos", "¿porqué no lo haces aquí?", y "voy a irme el fin de semana a Vallarta".

Y después de darle vueltas al asunto me dije: Si tienen que venir solo los diez, que así sea, ultimadamadremente.

viernes, septiembre 18, 2009

Organización Bodística, Episodio 1

Estando envuelta en el amplísimo desmadre que implica organizar una boda y considerando mi poquísima paciencia en mi papel de cliente, ya puedo contar mis desventuras con los "proveedores" que parecen no querer proveer mucho no sin antes aclararte que la economía está mal y que no venden mucho...

Por ejemplo, mi ardidez del día de hoy acaba de ser derramada sobre el teléfono de un "proveedor" de mobiliario, yo con toda educación le pedí una cita para ir a ver sus salas y mesas, porque quiero rentárselas pero no a ciegas.

Y Don Salas dijo: "Ps mire señorita, allá donde va a ser su evento tienen unas"
Y yo dije: Ajá, ¿son unas beige ovaladas?
Don Salas: No, pero allá las tienen.
Agri un poco extrañada: No las ví, ¿usted dónde está para ir a verlas?
Don Salas cada vez más pendejo: Pero allá tienen dos, se las puedo mandar por fax.
Agri ligeramente encabronada: No, eso no me sirve, quiero verlas.
Don Salas al borde de la estupidez: O le voy a decir a la muchacha del lugar que le mande fotos a su correo, a ver, démelo...
Agri encabronada oficialmente: Ya ví las fotos, quiero verlas personalmente, Entiéndame que necesito ver en qué estado están y de qué tamaño son.
Don Salas: ¿Me da su correo?
Agri: ... pfff... (pinchemono@chingatumadre.com)
Don Salas: ¿Entonces las quiere ver?
Agri ofuscada: ¡SI, ESO LE ESTOY DICIENDO!
Don Salas: Ah, entonces luego le hablo para darle una cita.

¡Click!
... Y que me cuelga...

viernes, agosto 21, 2009

5 Añejos (No mames, ¿cinco?)

Interrumpo la entrada anterior para anunciar que este blog cumple...

¡5 años!

Bien se sabe que esto de la bloggeada va a la baja, que ya no escribo un chingo como antes, que tal vez seguramente para los nuevos ociosos el twitter y el facebook están "más chidos" y yo soy más ruca porque la verdad no les encuentro la gracia que tiene venir a escupir todas mis verdades completas.

La razón por la que antes escribía además de venir al dsahogue, era tener un millón de amigos y volver a la disciplina de tener un registro de vida como en mis días adolescentes llenos de barros y espinillas.

Hoy ya no tengo barros o espinillas, ni un millón de amigos pero sí los suficientes, además soy más distraída y menos disciplinada, prueba de ello es que hay muchas cosas que no se han registrado aquí porque se me olvidó... Mal Agri, muy mal, el Alzhaimer ha tocado a tu puerta.

En fin, además de los amigos, las mentadas de madre, la risa, la chacota y toda la cosa buena onda que ha traído este su verde blog, también me llevó indirectamente a esta etapa nueva de mi vida (suspiren), que por ahora va en nueva vida con el Vaz, nueva ciudad, nuevo depa y próximo bodorrio.

Y yo que alguna vez creí que en esta cosa nomás perdía el tiempo... Felicidades a mí :D

Neuras...

Antier hacía berrinche por múltiples preocupaciones y pendejadas varias, ayer me dí cuenta de que las cosas se iban resolviendo una a una, y también de que soy la persona más inconforme sobe la Tierra porque no todo se resolvió con la perfección requerida, ahora mi Yo y mi otro Yo se pelean:

No puedo dormir.
Mañana vas a despertar de malas.
¿Y si no estoy eligiendo bien?
¡Pero estás resolviendo cosas, carajo!...
Pero no son perfectas...
Pero dicen que si tienes limones, hagas limonada.
¿Y si yo quiero hacer naranjada?
Ñaaa... Estás bien mensa.

lunes, agosto 10, 2009

El hombre de Camote

Siendo niña y supongo yo, que por cortesía de mi abuela que no le temía a la mugre de los puestos callejeros, probé un plátano horneado con leche condensada que vendía un señor que empujaba un carrito-horno ambulante y se anunciaba con un silbido como de locomotora, el hombre vendía también camote y calabaza en dulce y por eso lo llamaremos -el hombre del camote-

Cuando lo escuchaba solía correr hacia la calle para volver a comprar, y antes de que tratara de alcanzarlo, mi mamá me detenía justo antes de cruzar la puerta prometiéndome que ella misma haría un postre para quitarme la idea de comer cosas de la calle. Y así me mantuvo durante años, en los que básicamente, me dió puro camote hasta que no lo volví a escuchar.

Pues bien, el recuerdo del hombre del camote se hizo realidad una noche, escuché el silbido y tuve el impulso de salir corriendo a alcanzarlo después de años de privación. Esa y otra noche más, sucedió lo mismo: me paré cual resorte, dejé toda actividad o inactividad en proceso, me puse los zapatos (maldita costumbre de andar descalza!), busqué nerviosamente las llaves, tomé un billetito, salí del departamento, cerré la puerta con llave, bajé las escaleras, abrí la puerta que da a la calle con una de las 64,000 llaves y caminé-corrí en una dirección desconocida en busca del hombre del camote... Y todas las veces lo perdí.

Hoy lo escuché y la fuerza estaba conmigo, tenía pantuflas y llaves a la mano, tomé mi billetito y repetí el proceso de las otras veces, casi corrí para alcanzarlo y oh sorpresa! el señor del camote estaba comprándose un café en el 7-eleven a una cuadra de la casa, lo esperé, le pedí un plátano al horno con mucha leche condensada y hartísima canela. El hombre abrió el cajoncito donde guarda su producto y lo sirvió en un platito de unicel realizando mi sueño gastronómico infantil.

(Acompáñalo con leche)

lunes, julio 27, 2009

Paquete-Cases

Cuéntoles que ha comenzado oficialmente la planeada de la boda... sí, la mía vaya. Siendo yo toda una ignorante respecto a qué lugares son buenos y cuáles no (al menos en el Distrito Federal), apelo a la sabiduría, experiencia, buen gusto, pachanguez y fineza de mis tres lectores para que pasen el dato de algún sitio hermosísimo para que la Agri pueda armar su bodorrio.

Y la ficha técnica es:

  • Espacio semi abierto o semi cerrado según le vean (Jardín, hacienda, shalalá)
  • Al sur de la Cd. de México, no me vayan a mandar a Cuernavaca o a Tepozotlán por amor de God.
  • Para 150 monos
  • Eventito tipo lounge con la cosa esa del canapé y tornaboda (Seee odio los moños en las sillas)
  • Con jardín para realizar la boda civil en vez de religiosa.
  • Pa' Marzo... si es que alcanzo.
  • Advierto que soy diseñadora y además quisquillosa, absténganse salones de nombre Rosita, Juanita, la Granja del Tío Cuco y Similares.
  • No sé cuál es mi presupuesto... Supongo que puedo vender mi alma.

Si es usted un wedding planner, ¡llame ahora, llame ya!, lo estoy esperando.
Si usted ya se casó, afloje información, la necesito.
Si usted quiere ayudarme a organizar este numerito, apúntese.
Si nomás vino a leer, no se quede ahí, ¡Investigue! ya, en chinga.

Por su atención, gracias.

miércoles, julio 22, 2009

Respondiéndole al Anónimo

Gracias a todos los que me pasaron tutorialitos y recursos en el post anterior, ya estoy aplicándome en eso y ciertamente no es nada difícil.

Nunca le había respondido a los anónimos mal pedo, pero saben qué? vamos aclarándole una cosa al querido anónimo que no lee muy bien (porque ya dije que estudié y le sigo estudiando, no me voy a quedar sentada).

Nuestro personaje que quién sabe porqué no menciona su nombre, dice que soy una diseñadora promedio porque no le sé al web y ya van muchos años en los que debí aprender...
Bien, dicho sujeto no sabe cómo ha sido mi experiencia profesional, en la que he estado involucrada en diseño de publicidad, manejo de medios y eventos, 3D, desarrollo de marcas, productos, imagen corporativa, dirección de arte, etc. etc. Y le he dejado esa otra parte que me falta a otras personas, ajá, desafortunadamente ahora me encuentro con que necesito saberlo y estoy pidiendo ayuda (claro, para que me ayuden, no para que me diseñopromedien).

Supongamos que nuestro querido anónimo un día se encuentra con que le piden hacer un producto alimenticio kosher, para el mercado gringo y mexicano, supuestamente con propiedades nutritivas, etc. etc. etc. Cómo lo diseñaría para que pueda venderse? Ya sabe que si comete un solo error u omisión en el diseño e información puede provocar que le regresen el producto y/o lo destruyan? Y sí entiende toda la información que le van a presentar?

Yo sé de eso, pero tengo el derecho de decir que es un diseñador promedio porque tal vez no sepa estas cosas?

Yo le enseñaría si me preguntara... No le diría pendejo.