miércoles, diciembre 02, 2009

Generación del 99

(Deliberadamente sin acentos)

Facebook me brindó hoy más posibilidades de insana diversión, y no hablo de los molestos cuestionarios, invitaciones a eventos ni aplicaciones tipo farmville, sino de esos contactos inesperados de la prepa que de alguna manera me encontraron y agregaron.

Con eso, y la capacidad comunicativa de algunos otros, pude sacar conclusiones: El 60% no terminó la preparatoria (causa principal: embarazo no deseado y/o matrimonio con el primer mono disponible), el 30% no terminó la universidad (causa principal: pendejez y alcoholismo), el 19% sí lo hizo y el 1% vive en Europa.

De todos los individuos participantes en mi estudio el 95% se ve con sobrepeso en las fotos y con una edad aparente de 35 o más (no llegamos ni a los 29), y no, nadie usa playeritas de bandas de rock u ombligueras, (excepto un individuo que cambió su look inesperadamente hacia el homeless style), estas han sido cambiadas por playera genérica intercambiable tipo polo o de algodón y jeans a la medida.
Al parecer nadie es rico, lo más cercano a ello es un tipo antes apodado -el enano-, que hoy posee algunas agencias de viajes y quien seguro haría que todos los que lo molestaron besaran sus pies.
En la categoría de pseudo-famosos hay una modelo de catálogos y un presentador de noticias locales que por cierto, era el tímido del grupo.

No puede haber cosa más rara...

viernes, noviembre 13, 2009

Dando el viejazo

Hoy me digné visitar mi facebook y la vida seguía igual: unos andaban por ahí contestando encuestas, otros intercambiaban ovejas y nosequetanta chingadera en el farmville y el mafia wars (y de paso me las aventaban a mí), y otros tenían cosas realmente simpáticas qué decir, como aquél al que veo convertirse en judío cuando le veo la barba cada vez más larga.

En una de tantas palabrerías veía el comentario de una prima saludando a otra, le dí al metichismo paseándome por las fotos de las primas, sus fiestas, sus amigos, etc.

Tal vez ya dí el viejazo, tal vez es porque les llevo 5 años o más y me duermo en los antros, tal vez no estoy de moda... pero ¿porqué se afanan en poner cara de pirujas cuando se toman fotos? La foto con cara de piruja puede incluir uno o varios de estos elementos:

- Toma desde arriba (para que se vea la bubi y el brassiere verde)
- Mujer con maquillaje de payasito haciendo cara de oh si papi...
- Boca entreabierta y dedo índice sobre el labio inferior que denota las capacidades de succión de la protagonista de la foto.
- Antro o fiesta de fondo.
- Vestimenta salida de un video de timbiriche o de hip hop
- Brillos, muchos brillos... donde sea.
- Un novio con cara de padrote.
- Otra amiga con la misma cara.

Después de ver las fotos y acordarme de que soy el elemento extraño de la familia, dí por sentado que en el futuro, ese donde nosotros seremos los tíos que se juntan para la cena de navidad, yo voy a ser la tía a la que no quieren invitar porque no le gustan las cumbias y no quiere ver las 12 campanadas con los artistas de televisa.

... Bueno, está bien :D

jueves, noviembre 05, 2009

Crónicas Bodísticas II: Importadas, mis nalgas

Después de la segunda invitación y/o insistencia para ir a un evento de parte de una tienda de vestidos de novia, decidí ir y buscar accesorios (léase zapatos, tocado, velo, liga... giack).

Antes de ir llamo para preguntar ¿Tienen estacionamiento?, siendo la respuesta: ¿Cuándo es tu boda?, a lo que vuelvo a preguntar... ¿tienen estacionamiento?
La señora vendedora contestó vagamente y yo solo entendí que había 2 cajones propios que siempre estaban llenos cuando había evento, so, decidí no llevar coche. (Y cuando llegué los cajones estaban vacíos).

Entré, tuve que darle las buenas tardes a las vendedoras para que dejaran de comadrear, luego le expliqué a la que se dejó qué era lo que buscaba y me mandó a la vitrina de enfrente.
Después de ver algunas cosas, comencé a preguntar: ¿y esto cuánto cuesta?, ¿y esto para qué sirve?, ¿Y cómo me pongo...? oye, oye... ¡OYEEE! ¡escúchame!
La mujer a mi alcance me contestó con más hueva de la que yo tenía al tomar el metrobús, mientras arreglaba unas madres con plumas y chaquira de una mesa, que al parecer las novias dementes se ponen en el cabello.

¿Ya dije que el lugar estaba completamente vacío?

Decidí ignorar el hecho y sumergirme en un mar de tul: fuí a ver los velos y oh sorpresa, en todos los casos se trata de un semicírculo de tul con listón cosido en las orillas y una peineta de plástico, todo por la fantabulosa cantidad de $1500 pesos.
Y ahi voy de preguntona otra vez: ¿Cuanto cuesta? -mil quinientos pesos... es importado.
¿De verdad? , ¿mil quinientos pesos por un cacho de tul y una peineta de plástico? importadas mis nalgas, pensé.

Además me encontré con otros bonitos accesorios como:
Cojín para que los anillos no se cansen: $500.00
Cuchillo y pala para el pastel: $600.00 (y ni cortan)
Zapato tenis de frankenstein con chaquira y pendejuela: $2,000.00
Zapatilla horrorosa con plumas y brillitos: $3,000.00
Juego de 3 flores de tela amaradas a un pasador con cinta de tela: $1500.00

Y así, otras monerías por el estilo.

Siendo que me veía atendiéndome a mí misma, me dió hueva y terminé yéndome del lugar no sin antes dar un azotón de puerta, al menos para que se dieran cuenta de que ya me había ido... no me estuvieran buscando preocupadas.

Por cierto la tienda se llama Pichelina, si tienen que hacerle a la novia no vayan, es una trampa mortal, yo como soy pobre voy a ir al centro y a las telas Parisina por mi peineta de plástico. He dicho.

Solicito Estilista

Debo decir que admiro a las mujeres que tienen el valor de ir a un salón de belleza y decir: ¨Hazme algo nuevo¨, ¡y ya!, les vale camote si salen lacias, chinas, con el cabello verde o hasta la oreja.

Yo confieso que soy la más marica del universo universal para esas cosas, y no permito que me toque cualquier mono que se nombre a sí mismo estilista, y menos si cobra muy caro y/o saca artefactos extraños para deshacerse del cabello extra como navajas y tijeras dentadas.

Cuando vivía en las Guadalajaras tenía a dos estilistas de confianza: una cobraba 80 pesos y estaba a 1 cuadra de mi casa, y la otra cobraba 100 estando a 10 minutos en coche pero debía hacer cita con ambas 1 semana antes, haciendo honor al mito de que su talento para cortar el cabello es directamente proporcional a su capacidad y derecho de ponerse moños para hacerlo.

Yo me aguantaba porque no había otras personas que pudieran domar mi pelo de estopa y mucho menos respetar mi decisión de ¨Lo quiero igual, dos capas largas hasta abajo y forma a los lados¨ o el ¨despúntame 2 dedos¨.

Cabe mencionar que cuando uno dice -dos dedos-, la mayoría agarra los dos dedos más largos que tenga, los mide parados y les suma 4 centímetros más. Ahora, considerando que a mí el cabello me crece en espiral y tarda 6 años en dar la vuelta y bajar 1 centímetro, puedo decir que bajo esa forma de trabajo el 95% de las veces que he acudido con un extraño a cortarme el cabello he salido casi llorando por haber perdido la mitad de la melena. Ódiolos...

Ya me han recomendado a un par de personas, pero no he superando aún mi miedo a los estilistas y llevaba 4 meses en el D.F. sin cortarme el cabello, la medida desesperda de la semana pasada fue meterme tijera yo solita... y quedó bien (creo), al menos no me corté la yugular.

Dicho todo esto, haré una licitación para encontrar al estilista ideal, los requisitos son:
- Currículum y solicitud indicando dirección y disponibilidad.
- Mención de Tarifas, queda descartado si cobra más de 200 pesos.
- Muestras de trabajos y testimoniales de mujeres con cabello de estopa bien logrado.
- Tolerancia a las mujeres con estilistofobia y resistencia al tinte de cabello.
- Indispensable hacer cortes para cabello rizado, rizadísimo... no se tomarán en cuenta si tienen la manía de alaciarlo, porque yo no lo haré y menos todos los días.

Y ya, nomás.

miércoles, octubre 14, 2009

De mi Gente y la gente

Aquél día en que llamé a mis amigos a despedirme en un café por mi partida de Guadalajareishon supe más o menos quiénes eran las personas que podía considerar como Mi Gente, esas con las que podría contar para los momentos importantes, contando el que viene y para el que muchos tendrían que viajar.

Anoche repasaba la breve lista, me quedé con unas 10 personas y recordé a los demás: Los adquiridos de a uno o dos en diferentes circunstancias de la vida, muy apreciados pero poco vistos, y que hicieron al menos una llamada o enviaron un mensaje; y los que fueron buenos amigos en la universidad pero ahora me hablan una vez al año en alguna reunión y saben qué ha pasado conmigo vía messenger, facebook, twitter o cuanta cosa internetosa haya.

Tal vez sea un patrón mío de hacerme amigos ermitaños, muy huevones o muy ocupados (o es solo que no soy popular :P), acepto mi parte de culpa que dice -tú también desapareces a veces-, lo cierto es que no me queda muy claro si esos dos últimos grupos estarían conmigo en caso de ser solicitados y la neta del asunto es que temo mucho respuestas de hueva tipo "estás rete-lejos", "¿porqué no lo haces aquí?", y "voy a irme el fin de semana a Vallarta".

Y después de darle vueltas al asunto me dije: Si tienen que venir solo los diez, que así sea, ultimadamadremente.

viernes, septiembre 18, 2009

Organización Bodística, Episodio 1

Estando envuelta en el amplísimo desmadre que implica organizar una boda y considerando mi poquísima paciencia en mi papel de cliente, ya puedo contar mis desventuras con los "proveedores" que parecen no querer proveer mucho no sin antes aclararte que la economía está mal y que no venden mucho...

Por ejemplo, mi ardidez del día de hoy acaba de ser derramada sobre el teléfono de un "proveedor" de mobiliario, yo con toda educación le pedí una cita para ir a ver sus salas y mesas, porque quiero rentárselas pero no a ciegas.

Y Don Salas dijo: "Ps mire señorita, allá donde va a ser su evento tienen unas"
Y yo dije: Ajá, ¿son unas beige ovaladas?
Don Salas: No, pero allá las tienen.
Agri un poco extrañada: No las ví, ¿usted dónde está para ir a verlas?
Don Salas cada vez más pendejo: Pero allá tienen dos, se las puedo mandar por fax.
Agri ligeramente encabronada: No, eso no me sirve, quiero verlas.
Don Salas al borde de la estupidez: O le voy a decir a la muchacha del lugar que le mande fotos a su correo, a ver, démelo...
Agri encabronada oficialmente: Ya ví las fotos, quiero verlas personalmente, Entiéndame que necesito ver en qué estado están y de qué tamaño son.
Don Salas: ¿Me da su correo?
Agri: ... pfff... (pinchemono@chingatumadre.com)
Don Salas: ¿Entonces las quiere ver?
Agri ofuscada: ¡SI, ESO LE ESTOY DICIENDO!
Don Salas: Ah, entonces luego le hablo para darle una cita.

¡Click!
... Y que me cuelga...

viernes, agosto 21, 2009

5 Añejos (No mames, ¿cinco?)

Interrumpo la entrada anterior para anunciar que este blog cumple...

¡5 años!

Bien se sabe que esto de la bloggeada va a la baja, que ya no escribo un chingo como antes, que tal vez seguramente para los nuevos ociosos el twitter y el facebook están "más chidos" y yo soy más ruca porque la verdad no les encuentro la gracia que tiene venir a escupir todas mis verdades completas.

La razón por la que antes escribía además de venir al dsahogue, era tener un millón de amigos y volver a la disciplina de tener un registro de vida como en mis días adolescentes llenos de barros y espinillas.

Hoy ya no tengo barros o espinillas, ni un millón de amigos pero sí los suficientes, además soy más distraída y menos disciplinada, prueba de ello es que hay muchas cosas que no se han registrado aquí porque se me olvidó... Mal Agri, muy mal, el Alzhaimer ha tocado a tu puerta.

En fin, además de los amigos, las mentadas de madre, la risa, la chacota y toda la cosa buena onda que ha traído este su verde blog, también me llevó indirectamente a esta etapa nueva de mi vida (suspiren), que por ahora va en nueva vida con el Vaz, nueva ciudad, nuevo depa y próximo bodorrio.

Y yo que alguna vez creí que en esta cosa nomás perdía el tiempo... Felicidades a mí :D

Neuras...

Antier hacía berrinche por múltiples preocupaciones y pendejadas varias, ayer me dí cuenta de que las cosas se iban resolviendo una a una, y también de que soy la persona más inconforme sobe la Tierra porque no todo se resolvió con la perfección requerida, ahora mi Yo y mi otro Yo se pelean:

No puedo dormir.
Mañana vas a despertar de malas.
¿Y si no estoy eligiendo bien?
¡Pero estás resolviendo cosas, carajo!...
Pero no son perfectas...
Pero dicen que si tienes limones, hagas limonada.
¿Y si yo quiero hacer naranjada?
Ñaaa... Estás bien mensa.

lunes, agosto 10, 2009

El hombre de Camote

Siendo niña y supongo yo, que por cortesía de mi abuela que no le temía a la mugre de los puestos callejeros, probé un plátano horneado con leche condensada que vendía un señor que empujaba un carrito-horno ambulante y se anunciaba con un silbido como de locomotora, el hombre vendía también camote y calabaza en dulce y por eso lo llamaremos -el hombre del camote-

Cuando lo escuchaba solía correr hacia la calle para volver a comprar, y antes de que tratara de alcanzarlo, mi mamá me detenía justo antes de cruzar la puerta prometiéndome que ella misma haría un postre para quitarme la idea de comer cosas de la calle. Y así me mantuvo durante años, en los que básicamente, me dió puro camote hasta que no lo volví a escuchar.

Pues bien, el recuerdo del hombre del camote se hizo realidad una noche, escuché el silbido y tuve el impulso de salir corriendo a alcanzarlo después de años de privación. Esa y otra noche más, sucedió lo mismo: me paré cual resorte, dejé toda actividad o inactividad en proceso, me puse los zapatos (maldita costumbre de andar descalza!), busqué nerviosamente las llaves, tomé un billetito, salí del departamento, cerré la puerta con llave, bajé las escaleras, abrí la puerta que da a la calle con una de las 64,000 llaves y caminé-corrí en una dirección desconocida en busca del hombre del camote... Y todas las veces lo perdí.

Hoy lo escuché y la fuerza estaba conmigo, tenía pantuflas y llaves a la mano, tomé mi billetito y repetí el proceso de las otras veces, casi corrí para alcanzarlo y oh sorpresa! el señor del camote estaba comprándose un café en el 7-eleven a una cuadra de la casa, lo esperé, le pedí un plátano al horno con mucha leche condensada y hartísima canela. El hombre abrió el cajoncito donde guarda su producto y lo sirvió en un platito de unicel realizando mi sueño gastronómico infantil.

(Acompáñalo con leche)