martes, agosto 16, 2011
El incidente Schick
Hoy venía caminando por Insurgentes Sur, mañana soleada, sin calor, todo parecía indicar que este sería un día bonito.
Crucé la calle hacia el parque hundido y una chica me detuvo extendiendo frente a mi cara un rastrillo para rasurar marca Schick, diciendo "Ten, un Schick para que lo pruebes".
Yo que no uso rastrillo, le dije "no gracias" y seguí caminando. A los dos pasos, escuché detrás de mí su voz gritando "duuuuhh ¡TONTA!"
Me detuve en seco, regresé y con la poquísima tranquilidad que me quedó le dije: ¿Porqué me dices tonta? , dáme tu nombre. Por supuesto no me lo dió y se escudó tras su compañero que tomaba fotos. Terminé con un "más tonta te ves tú" y me dí la vuelta.
Yo soy quejosa por naturaleza, y más me sale cuando soy objeto de actos como este. En 5 minutos encontré en internet el sitio de facebook y un teléfono de atención a clientes. Llamé, expuse mi caso y recibí una respuesta atenta por parte de la operadora, que tomó todos mis datos y escuchó muy atenta el incidente, recibí una disculpa y promesa de pasar la información a la persona responsable.
Por facebook la respuesta fue "Gracias por la retro, estamos pasando la información a la persona encargada del muestreo". La retro... no retroalimentación, porque qué cansado es escribir tanto... mejor "la retro" ¿no?
En este y como muchos casos nunca se sabe si de algo sirvió la queja, algunos dirían que gasté mi tiempo. Tal vez la información se va a perder en el camino de una persona hacia otra, o tal vez no pase de los primeros que la recibieron. Realmente me sorprendería que alguien se comunicara conmigo dando santo y seña de alguna acción tomada.
Pero ¿y si no me quejo? las empresas como esta no se dan cuenta de quiénes son su imagen, niñas bonitas pero vulgares como ella siguen teniendo trabajo, gente que no sabe ni escribir da la cara por una compañía, y el día puede seguir igual.
Actualización: Ayer recibí una llamada de la agencia que se encarga de hacerle promoción a Schick, era para ofrecer una disculpa por el comportamiento de la demostradora gritona. Entre la conversación me dieron las gracias por tomarme el tiempo de hacer una observación, y después de unas cuantas preguntas, ofrecieron enviarme un pequeño obsequio, que recibí en casa hoy. Al menos ya puedo decir que en esa empresa sí hay gente que está haciendo su trabajo :)
Crucé la calle hacia el parque hundido y una chica me detuvo extendiendo frente a mi cara un rastrillo para rasurar marca Schick, diciendo "Ten, un Schick para que lo pruebes".
Yo que no uso rastrillo, le dije "no gracias" y seguí caminando. A los dos pasos, escuché detrás de mí su voz gritando "duuuuhh ¡TONTA!"
Me detuve en seco, regresé y con la poquísima tranquilidad que me quedó le dije: ¿Porqué me dices tonta? , dáme tu nombre. Por supuesto no me lo dió y se escudó tras su compañero que tomaba fotos. Terminé con un "más tonta te ves tú" y me dí la vuelta.
Yo soy quejosa por naturaleza, y más me sale cuando soy objeto de actos como este. En 5 minutos encontré en internet el sitio de facebook y un teléfono de atención a clientes. Llamé, expuse mi caso y recibí una respuesta atenta por parte de la operadora, que tomó todos mis datos y escuchó muy atenta el incidente, recibí una disculpa y promesa de pasar la información a la persona responsable.
Por facebook la respuesta fue "Gracias por la retro, estamos pasando la información a la persona encargada del muestreo". La retro... no retroalimentación, porque qué cansado es escribir tanto... mejor "la retro" ¿no?
En este y como muchos casos nunca se sabe si de algo sirvió la queja, algunos dirían que gasté mi tiempo. Tal vez la información se va a perder en el camino de una persona hacia otra, o tal vez no pase de los primeros que la recibieron. Realmente me sorprendería que alguien se comunicara conmigo dando santo y seña de alguna acción tomada.
Pero ¿y si no me quejo? las empresas como esta no se dan cuenta de quiénes son su imagen, niñas bonitas pero vulgares como ella siguen teniendo trabajo, gente que no sabe ni escribir da la cara por una compañía, y el día puede seguir igual.
Actualización: Ayer recibí una llamada de la agencia que se encarga de hacerle promoción a Schick, era para ofrecer una disculpa por el comportamiento de la demostradora gritona. Entre la conversación me dieron las gracias por tomarme el tiempo de hacer una observación, y después de unas cuantas preguntas, ofrecieron enviarme un pequeño obsequio, que recibí en casa hoy. Al menos ya puedo decir que en esa empresa sí hay gente que está haciendo su trabajo :)
lunes, agosto 15, 2011
De la gente sencilla
Mi papá es una de esas personas que logran más de lo que les pronosticaron: Huérfano de padre, sin estudios y con hermanos qué mantener, hizo de todo: vendió dulces, cargó bolsas de mandado en los mercados, y hasta le lustró los zapatos a Cantinflas una vez, según dice. Aprendió a manejar siendo ayudante de chofer, repartió galletas en los supermercados, después fue vendedor y gerente de ventas de la misma galletera.
Tras recuperarse de una enfermedad por estrés decidió regresar a la vida sencilla: Empezar de nuevo, ser vendedor en otra ciudad, solo pero ya sin jefes ni cuotas qué cumplir mas que las suyas.
Entonces nací yo y crecí fuera de esa otra vida ajetreada que mi papá tuvo. Cuando yo era adolescente él tenía unos huaraches con suela de llanta que se ponía los fines de semana, sobre todo cuando salíamos a comer o a pasear.
Mientras caminábamos me agarraba del brazo y me platicaba algo, siempre era obvio que los huaraches a mí me daban más pena que a él y todas las veces que me alejaba y fingía que no íbamos juntos, me repetía: "Tu papá nació pobre, y tú no eres más que los demás, acuérdate de eso."
Algo se me debió quedar grabado, porque en mí esas palabras se volvieron admiración hacia la gente que es auténtica, y una especie de lástima por esos que no se acuerdan de dónde vienen, que consideran denigrante preparar una comida, ir al mercado o subirse en un camión.
Tras recuperarse de una enfermedad por estrés decidió regresar a la vida sencilla: Empezar de nuevo, ser vendedor en otra ciudad, solo pero ya sin jefes ni cuotas qué cumplir mas que las suyas.
Entonces nací yo y crecí fuera de esa otra vida ajetreada que mi papá tuvo. Cuando yo era adolescente él tenía unos huaraches con suela de llanta que se ponía los fines de semana, sobre todo cuando salíamos a comer o a pasear.
Mientras caminábamos me agarraba del brazo y me platicaba algo, siempre era obvio que los huaraches a mí me daban más pena que a él y todas las veces que me alejaba y fingía que no íbamos juntos, me repetía: "Tu papá nació pobre, y tú no eres más que los demás, acuérdate de eso."
Algo se me debió quedar grabado, porque en mí esas palabras se volvieron admiración hacia la gente que es auténtica, y una especie de lástima por esos que no se acuerdan de dónde vienen, que consideran denigrante preparar una comida, ir al mercado o subirse en un camión.
jueves, julio 28, 2011
De las panzas.
Debe ser el clima, o la edad, o "sabequecosa", pero ¿sus facebooks también están llenos de mujeres que presumen sus panzas muy embarazadas, y sus bebés muy... bebés?, ¿sus mamás / suegras no las están importunando con que en vez de mamás van a ser abuelitas cuando decidan embarazarse?, ¿sus primas y hermanas no están todas llenas de hijos y viéndolos feo?, ¿no sienten ustedes como que todavía nel?
¿No?
Ah bueno...
Yo sí.
Yo sí.
En realidad todo ese cuchicheo me viene valiendo gorro, creo que un hijo es una responsabilidad muy fuerte, y no me caen bien los niños maleducados.
Todo esto me pone a pensar que cuando llegue el momento, temblaré y voy a ser, por un lado la más jota del mundo, por otro, una persona muy mamona en términos de educación. Y muy roñas con la gente falsa... Ay de aquél que se atreva a decir que un hijo mío "¡Está precioooso!" cuando lo vea recién nacido (a). Le voy a romper los dientes porque todos sabemos que los recién nacidos son muy feos.
Todo esto me pone a pensar que cuando llegue el momento, temblaré y voy a ser, por un lado la más jota del mundo, por otro, una persona muy mamona en términos de educación. Y muy roñas con la gente falsa... Ay de aquél que se atreva a decir que un hijo mío "¡Está precioooso!" cuando lo vea recién nacido (a). Le voy a romper los dientes porque todos sabemos que los recién nacidos son muy feos.
Y en pro de un mundo sin niños molestos, si tengo un hijo, me comprometo a no hacer lo siguiente:
- Poner videos de festivales y graciosaditas en redes sociales.
- Enseñar fotos infantiles sin que me lo pidan.
- Molestar a la gente con los gritos de mi chamaco, a menos que me encuentre en la montaña rusa o en un avión.
- Hacer que mis amigos o familia hablen por teléfono con un bebé y se vean obligados a hacerle vocecitas pendejas.
- Referirme a mí misma como "la mamá de..." para eso tengo nombre.
- Contratar una niñera cuando quiera ir a un compromiso y el chavito no tenga edad de comportarse.
(Eso me recuerda que ví Harry Potter la semana pasada entre los gritos y balbuceos de un pobre bebé al que le tocó una mamá sin educación ni sentido común.)
Y ya.
viernes, julio 15, 2011
De los hermanos
Mis relaciones fraternales son muy raras: tengo varios medios hermanos(as) y una hermana mmm... ¿cómo se dice? ¿completa? jajaja.
Y resulta que mi hermano consentido es uno de los "medios", a otros solo los ví una vez, y además tengo amigas a las que considero hermanas de verdad porque saben más de mí que mucha gente que me ha visto desde que nací.
Supongo que al estar en medio de hermanos muy chicos o muy grandes, me perdí un poco de los rituales que se hacen comunmente: ir a las fiestas acompañados y que todos mis amigos lo fueran también de mis hermanos, platicar hasta muy noche y ser un poco confidentes, jugar juntos o que me cubrieran alguna travesura.
Poco a poco he aprendido cómo son las cosas con cada uno: Durante un tiempo, cuando éramos un par de brothers solos y sin novios, fuí acompañante de mi hermano en todo evento, borrachera, comida, actividad física y de ocio que se nos cruzara. Hoy soy la juez más despiadada con sus novias.
Cuando voy a Guadalajara, la más grande me invita a desayunar y le hago la plática de señora un rato, después le explico cómo está eso del Social Media y el internet que nadamás no termina de entender, y le cuento de alguna cosa que leí por allí.
La más chica (la "completa") me cuenta los chismes de la colonia, nuestras primas y las gracias de su bebé mientras vamos a correr, yo escucho atentamente y escupo los pulmones un poquito. Supongo que vamos progresando porque antes no cruzábamos palabra.
Y cada vez que veo a mis amigos (los hermanos escogidos) es como si nos viéramos todos los días. Nos podemos decir cosas graves y profundas, u otras tan tontas que podemos caernos de risa, y de alguna manera nos entendemos.
Les dije que era extraño.
martes, julio 12, 2011
Solicito excusa
Si, y no solicito una, sino varias y muy buenas... ¿Para qué?, Para declinar la ordenanza invitación que me hizo mi tía tres veces para acudir a su magno evento anual: La fiesta de cumpleaños de su única hija, que cumple 9 y que por cierto se llevará a cabo en el "maravilloso" Estado de México, que está lejos... muy lejos de mi casa.
Las tres llamadas de mi tía ordenaron lo siguiente:
1. Nos vemos el sábado, porque vas a venir, ¿verdad? VA A VENIR TU MAMÁ DESDE GUADALAJARA. (o, "no te atrevas a decir que no")
2. Traigan su disfraz (No me chingues...)
3. Traete a tu hermana (que vive a dos horas de mi casa)
Así son las dinámicas con la familia de mi madre: Siempre hay alguien que me llama para invitarme a ordenarme algo, yo decido siempre que no haré tal cosa, esa persona se encabrona y me insulta, después llaman todos los enterados para insultarme, y yo soy una horrible persona hasta el siguiente evento.
En caso de que el evento sea mío entonces ellos llegan tarde, tal vez alguien se disculpará y los demás estarán encabronados porque "los hice ir" y me harán notar (otra vez) que soy una horrible persona. Yo no tengo derecho a enojarme. Si lo hago... ¿Adivinen?
Si lo hago soy una horrible persona.
Quiero irme a vivir lejos... Más.
Las tres llamadas de mi tía ordenaron lo siguiente:
1. Nos vemos el sábado, porque vas a venir, ¿verdad? VA A VENIR TU MAMÁ DESDE GUADALAJARA. (o, "no te atrevas a decir que no")
2. Traigan su disfraz (No me chingues...)
3. Traete a tu hermana (que vive a dos horas de mi casa)
Así son las dinámicas con la familia de mi madre: Siempre hay alguien que me llama para
En caso de que el evento sea mío entonces ellos llegan tarde, tal vez alguien se disculpará y los demás estarán encabronados porque "los hice ir" y me harán notar (otra vez) que soy una horrible persona. Yo no tengo derecho a enojarme. Si lo hago... ¿Adivinen?
Si lo hago soy una horrible persona.
Quiero irme a vivir lejos... Más.
viernes, julio 01, 2011
De viejas machistas.
Las mujeres nos quejamos de los machos de nuestras vidas: un papá que no te deja poner minifalda, un hermano celoso, un novio mujeriego, en fin...
Pero, ¿Nadie ha notado que las mujeres también son machistas?
No ha faltado el comentario de mi mamá defendiendo a algún tipo, diciendo "aaay es que es hombre". (Y luego se sorprenden porque tengo tres hermanas con hijos accidentales...)
O el de alguna amiga que se enteró de que a mí, la Agri, me gusta cocinar. Entonces atinó a decir "¡Miraaaa!, como toda una 'seño' goeeei".
Entonces si entendí bien, los hombres pueden ser unos hijos de puta por ser hombres, y si me gusta cocinar, ya soy merecedora del título automático de "Seño"
Gente imbécil.
martes, junio 28, 2011
El peor cliente.
Como ustedes saben, su servilleta es diseñadora gráfica un poco arrepentida de la carrera elegida porque no, no hacemos monitos todo el día, y nuestro trabajo la mayoría de las veces no es maravilloso.
¿Porqué?, porque todos los diseñadores tenemos nuestro peor cliente. Generalmente este es un idiota que quiere todo regalado, o que paga y cree que por ello puede exigir que su logotipo represente el espíritu independiente de su empresa, con un estilo vaquero pero de aire moderno, y que incluya una referencia a su mascota y a su hijo recién nacido.
En el mejor de los casos, uno manda al cliente al demonio y ambos seguimos con nuestra vida.
Pero mi peor cliente es una persona de la familia que seguiré viendo hasta que alguno de los dos se muera, que una y otra vez, en cada empresa donde ha trabajado, ha querido "hacerme el favor" de darme el trabajo de diseño que le asignen a su departamento. Mismas veces que hago cotizaciones que siempre parecen carísimas a sus jefes o no son lo que necesitan, porque claro... "alguien" no se hizo explicar bien.
La última jalada fue ayer: Recibo una llamada enloquecida donde mi peor cliente me pide el diseño de un volante a las 8:00 de la noche:
¿Para cuándo? ¡Para ahorita!
Sí sí lo hago, pero primero te cotizo.
¿Cómo? ¿Cómo que no voy a cobrar nada? ¡Claro que le voy a cobrar a tu jefe!
Sí, espero...
¿Cómo que ya no es un volante?
Mmm... sí, eso se llama newsletter y cuesta mucho más.
Ok, te cotizo, adiós.
Y le coticé... estoy esperando a que me diga que está muy caro.
¿Porqué?, porque todos los diseñadores tenemos nuestro peor cliente. Generalmente este es un idiota que quiere todo regalado, o que paga y cree que por ello puede exigir que su logotipo represente el espíritu independiente de su empresa, con un estilo vaquero pero de aire moderno, y que incluya una referencia a su mascota y a su hijo recién nacido.
En el mejor de los casos, uno manda al cliente al demonio y ambos seguimos con nuestra vida.
Pero mi peor cliente es una persona de la familia que seguiré viendo hasta que alguno de los dos se muera, que una y otra vez, en cada empresa donde ha trabajado, ha querido "hacerme el favor" de darme el trabajo de diseño que le asignen a su departamento. Mismas veces que hago cotizaciones que siempre parecen carísimas a sus jefes o no son lo que necesitan, porque claro... "alguien" no se hizo explicar bien.
La última jalada fue ayer: Recibo una llamada enloquecida donde mi peor cliente me pide el diseño de un volante a las 8:00 de la noche:
¿Para cuándo? ¡Para ahorita!
Sí sí lo hago, pero primero te cotizo.
¿Cómo? ¿Cómo que no voy a cobrar nada? ¡Claro que le voy a cobrar a tu jefe!
Sí, espero...
¿Cómo que ya no es un volante?
Mmm... sí, eso se llama newsletter y cuesta mucho más.
Ok, te cotizo, adiós.
Y le coticé... estoy esperando a que me diga que está muy caro.
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- Agridulce
- Agri es jalisquilla, agria e impaciente, cursi de closet, puede vivir de rock,café y pizza cualquier día de la semana, además es diseñadora gráfica, tiene un alto porcentaje de "geekness" y vive en el chilango.
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