domingo, julio 22, 2007

De cuando te callas

A veces tienes al otro lado del auricular, enfrente de tí o al otro extremo de una pantalla a una persona, y hablas de trivialidades. ¿Cómo están tus hermanos? ¿Qué tal va el trabajo? ¿Ha llovido por tu casa? No, en realidad no hay plan este fin; Si... ya ví esa película, es muy buena!

Finges familiaridad, tratas a tu interlocutor como si te importara solo superficialmente para que no escuche en tu voz ni vea en tus ojos todas las cosas que te callas, en realidad quisieras decirle otras cosas:

¿porqué mejor no me dices que no quieres seguir conociéndome? odio la hipocresía y las indirectas también, no te preocupes, esta será nuestra última conversación al menos iniciada por mí (no hace falta decirlo porque lo cumplirás, eso es seguro).

Hey, me alegra que hayas vuelto. Si tuvieras la fuerza que necesitas para salir adelante ya te amaría pero te tengo un cariño muy especial, siempre he sentido ganas de protegerte y lo curioso es que tú el indefenso, me cobija cuando las cosas no van bien. Caramba, eres de las pocas personas que siempre tienen una sonrisa para mí aunque te esté llevando el demonio, y además eres guapo y te ves bien de negro, lo curioso es que no te das cuenta de ello, nunca te sientas por debajo de mí ni nadie más. Si tan solo pudieras ver que puedes ser grande. (está bien... esto si lo puedes decir)

Oye... no tienes idea de que te he pensado ¿cierto? tal vez sea porque me debes muchas cosas. Una disculpa, un viaje, y varios días, de lo contrario debes devolverme mis ojos y mi boca.
Se supone que has recuperado a tu razón de vivir y entonces, ¿ porqué he sabido de tí otra vez?

Y le das un sorbo a tu limonada, sonríes, dices "oh deveras?, si, ajá" no te portas mal y pones tu cara 47 de tranquilidad... Pronto te despides y otro día pasa. Tal vez en el próximo encuentro no te calles, al fin y al cabo es lo que siempre sucede, terminas soltando la sopa y con ello viene el respiro. Deveras que eres bien bocona.

7 comentarios:

Teli dijo...

Yo siempre lloro. Me odio. Incluso por teléfono se nota mi voz llorosa.

Y es horrible porque eso que no digo se hace bola en la garganta y sale en forma de lágrimas. Insisto... me odio.

Nefer dijo...

jajajaja precisamente me pasó algo muy curioso este viernes...
lloré mientras chateaba con él, me llamó guardé absoluto silencio y luego le solté la sopa (leer post "revelación").
Jajajaja...
por qué!!!!!!!!

Curioso que pasemos por cosas similares en casi los mismos momentos,

Anónimo dijo...

Y porque no arriesgarse a decir lo que sientes por él? puedes ayudarlo muchísimo, creo que le hace falta que alguien este a su lado para que lo impulse y salga adelante...

Talina dijo...

si ehh por qué no arriesgarse??? total, mas vale morirse de un madrazo que de la duda veinte años :P

y quien sabe, igual y te quedas bieeeen vivita JEJEJE

Sofi. dijo...

La mayoría de las conversaciones con hombres se tratan de eso. He leído tus entradas viejas, y me pareció que también pensabas eso, pero cuando uno se encuentra cara a cara con las cosas/personas, por más que uno supiera cómo se comportarían, es feo y a veces duele.
Saludos!

Guffo Caballero dijo...

Yo digo que te avientes como las machas, jejejeje.
Saludos y mucha suerte. Byebye.

Miss P dijo...

Leí tu entrada en el GReader y lo primero que pensé fue en enviársela por mail a 3 de mis contactos de MSN.

Luego pensé que esta sopa no es mía y no me corresponde soltarla...

Pero la mía se parece, sólo tengo que ponerme a redactarla.

Gracias por la provocación ;)