Milagros
Muy a mi pesar, cuando nací no era un bebé bonito, para empezar el doctor dijo: -Esta niña no va a vivir-, así con todas sus letras, y nadamás porque casi no tenía pulmones, mi piel era como papel cebolla de tan delgada y tenía los dedos de las manos apenas formados.
Cuenta la leyenda que mis padres tenían que vestirse de astronautas cada vez que quisieran tocarme, y que mis manos a pesar de ser de renacuajo tenían la fuerza suficiente para arrancar la sonda del alimento para decir "ni madres, yo me alimento como la gente decente", y para jalarle la mano a mi papá.
Dicen que pasaron tres meses en los que los doctores veían con asombro cómo la madrecita esa que "no iba a vivir" (osea yo) tenía los ojos bien abiertos aún dentro de una incubadora valiéndole gorro el pronóstico inicial.
Cuando por fin me dejaron ir a mi casa, el mismo doctor le dijo a mi madre: "La niña debería llamarse Milagros"...
No empiecen ¿eh?, no me llamo Milagros.
Y todavía el doc me echó la sal y pronosticó que iba a ser una mocosilla débil a la que no debía darle ni el aire, literalmente. Pero yo siempre le llevo la contraria a la gente que me dice que no, y las manos de renacuajo ahora sirven para escribir y diseñar, mi piel no es la mejor pero ya la quisieran para un domingo (abuela dixit), y los pulmones me sirven tan bien que grito seguido y vengo regresando de correr... Tómen eso doctores.
Todo eso viene a que recibí un correo de alguien que tuvo una historia paralela a esta, le hice recordar cierto dolor pero esa persona me hizo recordar algo mejor: Hay muchas cosas qué hacer en este mundo, y si viví siendo casi nada, no debe haber cosa alguna que me tire al suelo ahora que soy simplemente yo, y lo más importante: recuerda que en todo sentido hay que vivir.
Así sea.



11 comentarios:
Oraleee!!!
Que chida historia!!
Se la voy a rolar a dos que tres blogers que se andan suicidando por que nada mas el sol no sale de color verde.
Saludos!!!
Der Kitsch?
Si, es un producto de primera necesidad.
Creo que todavía no hay la suficiente evidencia médica ni científica para darle autoridad suficiente a otro mortal igual que nosotros (solo que médico) para que pueda condenar a la muerte a quien tiene ganas de vivir.
Que bueno que no se te dio la gana creer en las palabras del medico crétino que te desahucio.
Eres un ser humano excepcional, valiente y fuerte; creo que despues de haber sido un "renacuajo" y haber luchado tanto para llegar a ser lo que eres, te hace una mujer sumamente digna. No te merece ningun méndigo "hot dog"
Un sincero Abrazo !!!
P.D. Que bueno que no te pusieron Milagros !!! (mmm o si???)
órale!!!
pos sí... no queda más que vivir. Como sea pero para adelante porque el pinche tiempo no se detiene
¡Estoy de acuerdo!
Hay que tener ganas de vivir, muchas personas ahora mismo tienen diagnóstico adverso, sin embargo sus ganas de ser felices como lombrices los ayudará.
No me digas que te pusieron "VICTORIA".
Saludos, me gusta leerte.
Vergüenza debiera darme no haber estado a tiempo para colgar este comentario en su cumpleaños. Una disculpa grande y un abrazo aún más con mucho afecto de uno de sus seguidores.
P.d. Sígase quejando en los posts, esa es parte de la naturalidad de su estilo.
Linda historia. De verdad sorprendente.
ASÍ SEA.
SALUDOS!
Gracias por el comentario :)
Saludos.
Hola, me ha gustado tu blog, y amenazo con volver. Es una hermosa metafora de la vida tu historia.
Dejo mis saludos desde mi ranchito.
=)
Qué wena historia!!!
Saludos d'elfo!
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