viernes, agosto 15, 2008

De cómo me volví rara.

De niños todos somos unas cositas adorables, chistositos, sonrientes, ternurillas vaya. Y luego llega la adolescencia y ahí todo vale camote ¿no? Uno toma traumas varios, el cuerpo se llena de bolas y la cabeza trae un filtro que puede en la mayoría de los casos no funcionar bien, es entonces cuando agarramos "personalidad".

Mientras mi hermana mayor se volvió una señora Tupperware y la más chica es una niña banda-taconazo. Yo... yo soy la cosa rara de la casa.

Cuando apenas era un renacuajo sin forma iba al D.F. a visitar a mis tías lo cual era castrante. Lo único que me hacía felíz era ir al mercado para comer cerros de fritangas y tomarme un eskimo de rompope.

Mi tío, un arquitecto cerebrísimo abrió un día su mueble de discos y me puso a The Beatles. Me habló de toda su historia e influencias y mientras escuchábamos el box set en la sala yo pensaba "¡siii, esto es música!" Ese verano tenía 11 años y mi tío me grabó en casettes todo su box set que entonces era un super-lujo. Tiré todos mis casettes de musiquita barata para cantar todo el tiempo Lucy in the Sky with Diamonds.

El sábado fuimos al mercado, había un anciano que tenía un puesto de casettes, mi tía tomó el primero de The Doors y me lo regaló, enseguida lo puse en mi walkman negro y ¡madres! explosión en mi cerebro cuando escuché Break on Through. De ahí siguieron más visitas con el viejito del mercado y clases de rock clásico: Rolling Stones, The Who, Led Zeppelin, Pink Floyd, Queen y más. Ese fué el principio de mi perdición como niña linda.

Regresé de esas vacaciones en el chilango con ganas de que todo el mundo escuchara lo que mis oídos descubrieron. En realidad a mis amigas les pareció que estaba drogada y mi madre me dijo algo así como "a esos bitles los escuchaba la gente mala, lo bonito era César Costa". Mi hermana mayor se portó condescendiente y me acercó a Bosé (cuando era bueno) y a Mecano, que después me llevarían a Sabina, Fito Páez, Soda Stereo, Los Rodriguez y otras chucherías interesantes.

Y una cosa llevó a la otra: aún teniendo mis gustos culpables que después se me fueron quitando busqué más música que no pude compartir con nadie hasta los 15 que gracias al cielo me cambiaron a una prepa mixta de gobierno. Para entonces el Grunge era la onda de todas las ondas y nos azotábamos con Nirvana y lo que supiera a alternativo.

En la universidad conocí el jazz, la electrónica, el indie, el swing, montones de ritmos raros pero chidos, ritmos del mundo, vocecitas melodiosas e instrumentos depurados quedándome con lo que me gustaba de cada uno. En unas de esas me hice novia de Morrissey y comadre de Patti Smith, le saqué el silencio del cuerpo a mi hermano jalándolo a que escuchara mis cosas y logré sonsacarlo para que viviera su primer concierto en toda la vida a los 34 años en el que no bastó gritar y brincar como adolescente, sino que también viajó conmigo al D.F., se desveló e hizo fila mañanera como todo un fan bien hecho sin quejarse. Mi Apá me vetó de la salvación eterna por mi "música mundana" sin embargo el otro día pude verlo recitando tímidamente con los labios casi cerrados "¿Whooo are you? Hoo hoo, hooo hoo" mientras movía un pie al ritmo del sonido sin darse cuenta.

Sonreí.

Y así me volví la rara de la familia, afortunadamente.

3 comentarios:

♥ Karla Loves Anonimo ♥ dijo...

Creo ke entonces yo tambien seria rara...
Escucho rock y a mis hermanos no les gusta y mi mamá dice ke es puro ruido...
soy amante de mi blog y mi papá dice ke eso solo me come el cerebro
soy amiga de mas hombres ke de mujeres y me dicen ke eso en una señorita no es normal :S

Gerson Obrajero/Tlalocman dijo...

Bienvenida al club! Amo toda la música que mencionaste... bueno, el grunge no tanto jejeje! =)

MarthaX dijo...

"César Costa era lo bonito" jajajaja entiendo, es maravilloso cómo nuestros oídos de niños se inundan con la maravilla de la música "nueva", en especial del rock. Yo también recuerdo oir a los Beatles junto con mi apá, que nos heredó un gusto ecléctico (oíamos a los británicos seguido de La Sonora Santanera, luego a los Ángeles Negros para rematar con Chelo Castro, jajaja). Aún ahora, este fin mis hermanos me agradecieron estarles insiste e insiste en que oyeran In Rainbows, de Radiohead, dicen que sí está chido. XD