lunes, octubre 13, 2008

¡Ay Salmón!


(Y como no he escrito en mucho tiempo... se chutarán 2 posts en un día)

Me valió sorbete dejar la ropa en la lavadora y salir mientras llovía, la Pily estaba varada en una farmacia y yo recibí el mensaje que pedí recibir de la Poyo: "¡El CD y los boletos pendejaaa, que no se te olviden!"
Tomé los boletos, el CD fué caso perdido y ahí voy como la Wonder Woman al rescate, la Pily salió de su inundación, yo llegué con las papas bajo el brazo y comenzamos la precopa cantando a Calamaro.

Luego vino la acción:
... ¡En chinga, en chinga! quítense jijos del maiz, decía yo; mientras aquellas locas gritaban ¡Aaay Calamaro, ahí te voy!; una reversa eterna, estacionamiento en 47 movimientos, caminamos-corrimos con el acelere en el corazón y en un minuto estábamos sentaditas saludando a Paulinita (hija, no estaba enojada, era la aceleración) y esperando ya a que llegara.

Apagaron las luces y nos volvimos locos:
¡¡Quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mí!!...

Andrés Calamaro comenzó a cantar, nosotras cantábamos con él, o berreábamos, como quiera usted decirle, llegó la frase que me llega:


Siempre seguí la misma dirección, la difícil la que usa el salmón...


Nos desbaratamos mientras cantábamos las frases llegadoras: "¡Primerooo te quieroooo, iguaaaal!", "¡Hay un deseo que pido siempre que pasa un treeeeeeen!", "¡Ya no tengo espinas clavadas en el corazóoooon!", Calamaro dejaba ver trazas de Elvis y de Bob Marley, luego vino La espuma de las orillas, nos morimos con 5 Minutos más y rockeamos con sus 4 guitarras. Se escuchaban a mi lado los gritos: ¡Sabrosoooo!, y oh posqué, si sabroso a sus casi 50 está, y sabroso canta.

Cantando Soy Tuyo mandé un mensaje cariñoso, seguimos berreando: "¡Primerooo te quieroooo, iguaaaal!", Andrés rockeaba, se cantaba un tango y dos, rolas iban y venían, le aventaron atinadamente un disco de José Alfredo, una máscara de luchador que se puso, las típicas banderas México-Argentina y hasta un sostén.

Cada quién tuvo su momento, el de la Poyo cantando Los Chicos creo, Pilar moría cantando Flaca, y yo dediqué la melancolía de Los Aviones, mientras una lloraba la otra decía: ¡Ya me puedo moriiiiir! Al final nos faltó la Media Verónica, pero terminamos cantando Paloma a grito pelado para hacerle coro a la voz rasposa del Salmón.

3 comentarios:

Poyo dijo...

yo ya me puedo moriiiirrrrrr!!!!!! no mamaaaaar, sigo emocionada, euforica y feliz por ese rasposo concierto.

gracias a las dos por la complicidá calamarosa... las quiero, aunquesténbienmensas...

leo a secas dijo...

envidia de la buena eh!?

tssss.... calamaro rifa

Mariano dijo...

calamaro es lo mas!!! lo fui a ver varias veces y cada vez me gusta mas... te dejo un video de el cantando en vivo.. videos musica ...
te entiendo con lo de la euforia.. me paso varias veces..
saludos!