miércoles, noviembre 19, 2008

Retebien

El lunes recibí un par de mensajes con la misma noticia: una compañera de universidad había muerto. Me entristecí un poco repasando los pocos recuerdos que tengo, no puedo decir que era muy amiga mía, ni falsamente decir que era buenísima persona como es común cuando alguien se va. La ubico por cosas simples que rayan en lo tonto como varios trabajos en equipo en los que la elegí porque trabajaba bien a pesar de que me decían que no era muy popular, y visitas a su casa acompañadas de agua de sandía muy dulce, algunos paseos en compañía de su viejo labrador color miel y un perro salchicha, el hecho de que decía que no había pantalones para su altura, pláticas sobre basquetbol que no entendía, panqués de su mamá y el hecho de que siempre recordaba mi cumpleaños. La verdad yo le devolvía la felicitación sin saber bien su fecha y sabiendo sólo que cumplía en días próximos.
Ya pueden llamarme ingrata.

Recuerdo también que al menos cuando la traté más no era muy felíz: no era amiga de su padre, tenía un círculo de amigos pequeño del que no deseaba salir y solía enamorarse de totales imposibles, no sé si todo esto se arregló en algún momento, si conoció el amor o si llegó a sentirse realmente contenta con lo que tenía.

Hoy recordé a otra persona a quien hace mucho no se le ve felíz aún cuando sus conflictos pueden remediarse, y pensé también en mí. Hasta hace poco me dejaba llevar por esa incomodidad de que no todo en mi vida era perfecto, y practicaba la cosa esa de juntarse con alguien para decir "sufro sufro sufro" y que te digan "yo también, yo más".
En algún momento me dí un reset de todo eso, y no voy a salir con jaladas como -oh si, mi vida cambió-, nah, sigo siendo bruta para muchas cosas y tengo asuntos por arreglar, es sólo que apliqué un poco de simplificación administrativa: arreglo lo que me incumba y pueda, me quedé con la gente que me hace bien, no pienso en lamentarme porque mi hermana tiene mal gusto ni llorar porque no soy dueña de una cuantiosa fortuna que me sirva para picarme el ombligo forever.

En la vida real la gente trabaja, se enamora, tiene defectos, broncas, gustos culpables y actitudes que le ayudan o no a pasarla bien. Yo trabajo, no me encanta el pago, pero cómo me gusta cuando me pagan... Tengo familia rara pero es familia, tengo un amor (y cuando no lo tenía de todos modos decidí quererme mucho), tengo broncas que intento exterminar, me gusta Miguel Bosé (y qué, y qué, y qué), tengo boletos para Radiohead y cajeta en mi refri, (y tú no-ooo)

Suficiente para sentirse bien por hoy.

3 comentarios:

Daniela dijo...

Suficientes razones para despertar con una sonrisa en la cara!

Saludines!

Tomate dijo...

Pos vamos a morirnos para darnos cuenta que la vida es mejor que la muerte.
Un beso

kunti dijo...

A pesar de que dices que no fue una persona muy cercana a ti, tienes varios recuerdos muy claros de ella, eso es ponerle aunque sea un poco de atención a la vida, no?

q.e.p.d.

Saludos!

p.d. ya tengo otro espacio, visitame, te ordeno! xD