De cuando no era decente
Hace rato leía en un blog de nosequién cierta aventura en un trabajo de fin de semana... Ahh, me recordó a mis primeros trabajos.
El primerísimo fué a los 11 o 12 años con mi papá, que claro... quería enseñarme que el dinero no sale de los árboles y cuesta trabajo ganarlo y creo que lo logró porque preferí no pedir nada en mucho tiempo a que me llevara a trabajar. La chamba consistía en llenar con una cucharota bolsitas de cereal de a kilo, y otro chavito más o menos de mi edad las pesaba y engrapaba, al cabo de 4 horas si a alguien se le hubiera ocurrido lamerme, seguro tenía sabor a Corn Flakes, además de las manos pegajosas y hojuelas hasta en el cabello, puedo decir que alguna vez fuí simplemente deliciosa. La paga: 50 pesotes.
Aquello de las bolsitas de cereal fué un éxito, por lo tanto mi papá dejó de explotarme y mandó a su proveedor a que le enviara los paquetes ya hechos (thank God) el otro niño se traumó y hoy día odia el cereal de caja en todas sus formas.
A eso se suman otros trabajos temporales también patrocinados por mi señor padre, en uno de ellos era la cargadora de bultos pequeños / cobradora / secretaria / copiloto oficial durante sus viajes y recibía como paga un tour de shopping de zapatos en León Gto. y una cantidad ilimitada de gorditas de guisado, créanme... era la onda.
(Nota ardilla recién desempacada: A Mi hermanita recién egresada que nunca ha trabajado le van a hacer un consultorio propio en la casa... ¿¿whaaat??, ¿¿y la enseñanza dura?? ¿puedo tener mi despacho de diseño?... Creo que no)
¡Cof!, bueno...
Alguna vez también negocié junto con mis amigos una calificación siendo edecán en unas conferencias para deportistas en la preparatoria. Yo era una de las chicas del café, así que iban los asistentes a gorrear (¡cof!) digo, tomar café en el receso y en venganza por tener que usar minifalda y medias que picaban, sucedía algo así:
- ¿Gusta café o té?
- Té, gracias
- ¿Té de hierbabuena, manzanilla, anís, limón, jamaica, canela o negro?
- hierbabuena
- uh, no hay
- Bueno... canela
- ¿Con leche?
- Si
- Tampoco hay
... Y al que no le diera risa, no le dábamos galletas; finalmente obtuvimos nuestra calificación, 200 pesos y una megapeda clandestina con cerveza Sol cortesía del amable compañero que cuidaba la hielera y nos guardó unos cuantos cartones :)
Y si el servicio social contara como trabajo, fué en la universidad como traductora de estudios del inglés y portugués al español; cabe mencionar que no sabía ni jota de portugués al entrar, y fué al parecer un conocimiento que como entró salió porque ya no me acuerdo de nada. Y claro... me pagaron con un papel que decía que fuí esclava 1 año en el Centro de Estudios de washuwá.
Luego me hice licenciadísima y empecé a trabajar como diseñadora 8 horas para un jefe de verdad en una colonia bonita por un sueldo de miseria, ya saben... como la gente decente.


